En la esquina de la Av. Emancipación y De la Unión, se yergue una inmemorial construcción.
Lugar en donde ocurrió uno de los más inexplicables asesinatos de la historia del Perú. Se desconoce aún el autor de tal macabro crimen.
Ocurrido en el año de 1945, cuando las paredes de la vivienda aún eran jóvenes, En el cuarto ubicado al extremo derecho de la foto, en el tercer piso.
Los testigos cuentan que era cerca de las 6 de la noche cuando oyeron unos gritos afónicos saliendo de aquella habitación. Unos minutos más tarde, un hombre salió disparado por la ventana cayendo pesadamente junto con los cristales de la vidriera. "No... no me atrapó", fueron las últimas palabras que surgieron de su boca mientras fallecía en medio de un grupo de curiosos que se acercaron a socorrerlo. Al mismo tiempo, las destrozadas ventanas del lugar de donde se había lanzado el sujeto, se batían de forma anormal. Algunos otros que estaban en edificios cercanos narran que una nube negra salió de aquella abertura y huyó saltando sobre los tejados.
Algunos maullidos punzantes acompañaban aquella escena.
La policía llegó al poco tiempo. Rodearon el edificio y entró un grupo de 5 oficiales. Provistos de linternas se acercaron al cuarto donde creían que había ocurrido el homicidio. Efectivamente, a la hora de traspasar el umbral de la puerta encontraron lo que buscaban.
Los cuerpos de 2 sujetos con los ojos desorbitados y la mandíbula desencajada. Apuntando sus dedos en la misma dirección: la ventana.
Luego de las investigaciones pertinentes, no se logró hallar causa alguna de muerte de los 2 sujetos hallados en la habitación. Estaban simplemente muertos sin alguna razón en particular.
No se hallaron huellas ni rastros de alguna otra persona que pudo haberlas asesinado.
Tan solo encontraron unos cuantos mechones de algún felino.
Por cierto que, aún en las noches de verano, el viento es más helado en esa zona. Y si uno agudiza bien las orejas, podrá escuchar lamentos y gimoteos de algún lejano felino.